lunes, 18 de enero de 2016

La avería del sistema

La teoría funcionalista es una corriente que propone que la sociedad es un todo compuesto por partes que cumplen un propósito, una función. Si cada individuo desempeña el rol que le corresponde, se mantiene un equilibrio social.

Está ligada al tradicionalismo ideológico, puesto que, si se asienta como dogma que una de las funciones humanas es la reproducción, se determina que las relaciones homosexuales son disfuncionales al sistema, porque una pareja de este tipo no puede concebir de forma natural; por lo tanto, no están cumpliendo su rol. Se los considera una avería al sistema. 

También se liga al  pensamiento binario porque considera que “el hombre y la mujer, aislados uno de otro, no son más que partes diferentes de un mismo todo concreto que reforman uniéndose” (Durkheim, 1988). Es decir sólo cuando se une un hombre y una mujer forman unidad, funcionalidad. 

Además, según esta teoría, hay instituciones (familia, estado, establecimientos religiosos y  educativos) que norman a los humanos desde que son pequeños, con el objetivo de que piensen y entiendan el mundo de forma similar para que puedan ser felices. Entonces, “divertirse significa estar de acuerdo” (Adorno & Horkheimer, 2004, p. 189), si piensas diferente tendrás problemas. 

Se responde con normas a las necesidades humanas. Por ejemplo: para el descanso, se acuerda que se trabajará durante 5 días y 2 estarán destinados para descansar; parra la necesidad afectiva se establece el matrimonio hetero. Por ende, “las masas tienen lo que desean y se aferran obstinadamente a la ideología mediante la cual se las esclaviza” (Adorno & Horkheimer, 2004, p. 178). Las personas se vuelven prisioneras de lo impuesto. 

Fotografía tomada de TN blog

En esta campaña en contra de la homosexualidad, se compara a los seres humanos con un tornillo y una tuerca. Esa es, justamente, la alienación que se recibe: el "cómo deberíamos ser", porque así es como funciona. 

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